Programación Subconsciente

El funcionamiento de nuestro cerebro es similar al de un supercomputador, con varios programas que se ejecutan al mismo tiempo, es el equivalente al software del computador que  con un conjunto de programas, aplicaciones e instrucciones hacen posible el funcionamiento del equipo.

Los programas del cerebro gestionan en tiempo real nuestro medio interno y nuestra percepción hacia el exterior. El procesamiento interno que hacemos de toda esa información es a través de un gran número de neuronas que se comunican entre sí, de forma encadenada creando “caminos” mediante un proceso llamado sinapsis neuronal. Estos “caminos”, al ser utilizados  frecuentemente, se convierten en nuestros patrones inconscientes de funcionamiento en la conducta, pensamientos y sentimientos. Es similar a lo que ocurre con el cauce de un río. El paso continuo del agua genera ese camino que con el paso del tiempo se va profundizando y se convierte en el cauce por donde avanza el agua que lo convierte en río.

Uso de la Programación Subconsciente

De la misma forma que se genera este funcionamiento inconsciente que muchas veces tiene una gran utilidad, al mismo tiempo puede ser nuestras cadenas. La utilidad es la capacidad de reaccionar rápida y eficazmente ante una situación. La dificultad viene cuando la situación requiere una solución diferente pero quedamos «atrapados en el patrón inconsciente», al igual que el cuento del elefante del circo encadenado a una pequeña estaca de la que no se liberaba porque fue encadenado de pequeño y había generado la creencia que no podía soltarse a pesar de su gran tamaño y enorme fortaleza.

Nuestra programación nos mantiene “encadenados” y la emoción inconsciente se manifiesta físicamente, y que de ser reprimida será somatizada con síntomas físicos y enfermedades.

Programación y Reprogramación

Siguiendo el ejemplo del cauce del río, la nueva programación o reprogramación sería una modificación del cauce llevando a las aguas a fluir por un nuevo camino, cuyo continuo caudal –repetición- formará el nuevo lecho del río.

Los programas del cerebro se forman en base a aprendizajes, se autogeneran gracias a experiencias, incluso a vivencias anteriores e información heredada de los padres.

A pesar de que la mayoría de los programas se forman sin participación del consciente, muchos otros se pueden crear a voluntad a través de la atención y la repetición, de la misma manera con el aprendizaje que se adquiere en la escuela o el fluir de las aguas por el mismo cauce. Aunque no se suele ser consciente de hasta donde se puede llegar con la programación,  nuestro cerebro podría ser completamente programable y reprogramable, por lo que es posible afectar o cambiar el funcionamiento metabólico, perceptivo, cognitivo y emocional.

 

 

 

 

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