Autoliderazgo

Podríamos definir el autoliderazgo precisamente como la capacidad de una persona para ofrecer ante cualquier situación la mejor versión de sí misma, sean cuales sean las circunstancias.  Descubriremos también que el autoliderazgo, más que un talento, es una musculatura: se entrena y fortalece con la práctica, y desarrollarlo está al alcance de cualquiera que quiera mejorarse a sí mismo.

En esencia el autoliderazgo consiste en aprender a escucharse, a conocerse lo mejor posible para, desde esa consciencia, decidir cómo queremos vivir una determinada situación sacando el máximo partido de nuestros potenciales así mostraremos la mejor versión de nosotros mismos, daremos la mejor respuesta posible, y podremos probar caminos nuevos. Y aprenderemos de la experiencia, tanto de lo que ha salido bien como de lo que no ha tenido el resultado que esperábamos.


El autoliderazgo tiene mil facetas, incluso diferentes expertos coinciden en diferentes aspectos o claves que nos llevaran a ese control y gestión adecuada de nosotros mismos.

Claves para el auto liderazgo:


Autoliderazgo en Tiempos de Incertidumbre

Autoliderazgo, el arte de sabernos gobernar a nosotros mismos. Se trata de liderarnos a nosotros mismos, hacer una transición del estado inconsciente de toma de decisiones al estado consciente de la toma de ellas. Y estas son cada vez más imprevisibles, en tiempos de pandemia lo sabemos bien… sin embargo, viene en nuestra ayuda el recuerdo de Viktor Frankl: 

Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas -la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias- para decidir su propio camino.

Viktor Frankl

No siempre podemos elegir las situaciones que nos toca vivir, pero siempre podemos elegir cómo vivirlas, siempre podemos decidir nuestra actitud frente a ellas.

 

Autoliderazgo en la Práctica

En la práctica el autoliderazgo se puede concretar en dos aspectos clave: conocerse mejor, y luego saber gestionarse para dar la mejor versión de uno mismo.

 

 

Lo que te permite  decidir la propia actitud frente a cualquier situación, lo que equivale a poder decidir cómo vivir nuestra vida. Si no sabes hacerlo, acabas a rastras de las circunstancias y de tus automatismos inconscientes.

Conclusion

En resumen, o tú decides tu vida, o tu vida te decide a ti. Por eso hay personas que hacen cosas y personas a las que les pasan cosas.

El autoliderazgo está al alcance de todos. En realidad, no hace falta ser Nelson Mandela, pues pequeñas mejoras en la autoconsciencia pueden provocar grandes cambios en la vida.

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